Ai generada sumisa obedece órdenes de su amo
Sientes el crujido de la correa golpeando contra el suelo antes de que mis muslos se abran para ti, ¿verdad? Imagina cómo me tiemblan las rodillas mientras clavo las uñas en la cama, esperando tu próximo mandato sin atreverme a respirar. Mi coño ya gotea como una zorra necesitada, pero solo te lo mostraré cuando me lo permitas, porque sabes que hoy mando yo. Cada azote deja una marca roja en mi culo tembloroso, y cuando por fin me ordenas chupar tu polla, lo hago tan profundo que mis mejillas se hunden hasta que me ahogo con tu verga. Te gusta así, ¿no? Ver cómo me ahogo, cómo lágrimas de humillación corren por mis mejillas mientras me obligas a tragar cada gota de tu leche. Cuando me empotras contra la pared, mis gritos son música para tus oídos, mi cuerpo es un muñeco roto que solo sirve para tu placer. Sientes cómo mis paredes vaginales se contraen alrededor de tu polla como si quisieran robarte el semen, pero no te correrás hasta que yo lo ordene. Y al final, cuando mi ropa interior queda hecha jirones en el suelo, solo queda el olor a sexo barato y mi voz ronca pidiéndote perdón por no ser lo suficientemente buena para ti.