Tsukasaminami te muestra cómo se folla a una trans en el techo
El viento silbaba entre los techos mientras me subía la falda, sintiendo el aire fresco en mi coño ya mojado. Sabía que esto estaba mal, que no debía, pero cuando te vi mirándome con esos ojos hambrientos, no pude evitarlo. Me incliné sobre el borde, ofreciéndote mi culo perfecto, redondo y listo para que me empotraras sin piedad. Tu polla dura se deslizó entre mis nalgas, y un gemido escapó de mis labios cuando la sentí entrar de una estocada, llenándome hasta que las caderas chocaron contra mi carne. Te movías con fuerza, cada embestida más profunda, más salvaje, mientras mis uñas se clavaban en el techo de metal. El sonido de tu piel golpeando la mía resonaba en el aire, mezclándose con mis gemidos ahogados. Sabía que esto era pecado, que cualquier vecino podía vernos, pero no me importaba. Solo quería sentirte dentro, más duro, más rápido, hasta que el placer me nublara la mente. Cuando te corriste, fue con un gruñido animal, llenándome hasta que no pude más, y entonces me dejé caer, temblando, con el cuerpo ardiendo de deseo prohibido.