Amanda Fialho le parte el culo a su juguete masculino con su verga enorme
Rodrigo Alemao no imaginó que su día terminaría así, con esa tranny de piernas infinitas y una polla más gruesa que su brazo apuntando directamente a su agujero virgen. Había estado mirándola desde hacía semanas, cómo caminaba con esos tacones que hacían rebotar ese culo perfecto, cómo se mordía los labios cuando pasaban cerca en el cuarto de baño. Esa tensión entre ellos ya era insoportable, y cuando por fin la invitó a su casa en más de 13 minutos de escena, no tuvo opción: se tiró de rodillas para chuparle ese miembro monumental, gimiendo como una perra en celo mientras las venas de la verga de Amanda se hinchaban en su boca. Pero ella no quería juegos, así que lo empotraron contra la cama y sin preparación, esa polla entra hasta las pelotas en su culo recién untado con saliva. Rodrigo gritó como una puta, pero eso solo hizo que Amanda lo penetrara más fuerte, sintiendo cómo su ano se ajustaba alrededor de ese tronco duro como piedra. La mano de Amanda le agarraba el pecho mientras los golpes secos resonaban en el cuarto, y cuando Rodrigo ya creía que no aguantaría más, ella le ordenó que se corriera dentro. Ese líquido caliente llenó su ano hasta rebosar, y Amanda no podía parar de reírse viendo cómo su juguete se convulsionaba bajo su verga. La próxima vez, pienso usar un consolador doble para que sienta lo que es de verdad.