Cdzinha Olinda chupa una polla enorme en plena calle durante el Carnaval
—'Aquí nadie nos ve, pero esto está mal...' susurra Cdzinha Olinda mientras se arrodilla frente al tipo, sus labios carnosos rozando la punta hinchada de la verga. La calle está llena de gente borracha, pero ella no puede resistir el calor que le sube por el cuerpo al sentir cómo el miembro le llena la boca de una sola embestida. Sus manos agarran las caderas del hombre, clavando las uñas mientras la polla le golpea la garganta, ahogando sus gemidos en saliva. Él gruñe, tirándole del pelo para meterla más profundo, hasta que los ojos de Cdzinha se llenan de lágrimas, pero no se detiene. Sabe que esto es pecado, que alguien podría descubrirlos, pero el morbo de ser pillada la excita aún más. La verga le rebota contra el paladar, gruesa y palpitante, y ella la chupa con desesperación, sintiendo cómo el semen le sube por la garganta. El tipo se corre con un rugido, llenándole la boca de leche espesa, pero ella no traga, solo la deja escurrir por sus labios pintados, provocadora. La gente pasa sin notar, pero ellos saben que esto no puede quedar así. La próxima vez, promete Cdzinha con una sonrisa perversa, será en un callejón oscuro donde nadie los escuche gritar.