Barbara Perez se folla su coño de silicona con su verga trans
El sonido de su respiración agitada llenó la habitación mientras se acercaba a mí, desafiándome con esa mirada de puta que solo las trans más calientes tienen. Barbara Perez, con su cuerpo de infarto y esa polla dura que no perdía oportunidad de mostrar, me retó a ver si podía aguantar su ritmo. Empecé chupándole los pezones, mordisqueándolos hasta que gimió fuerte, pero ella no se conformaba con eso: quería que la empotrara contra la pared, que le metiera mi verga hasta las pelotas mientras ella se agarraba a mis hombros. El sudor le resbalaba por la espalda, y cada vez que la penetraba de una estocada, su culo apretado me apretaba como un guante. No tardó en correrse, gritando mi nombre, pero yo no paré: seguí follándola contra el colchón, sintiendo cómo su coño de silicona se contraía alrededor de mi polla. El desafío se convirtió en una competencia, y cuando al fin me vine dentro de ella, fue con un gemido ronco que resonó en toda la habitación.