Ariella Shameless se entrega al culo con Paulo Machy
El sonido de la puerta al cerrarse de golpe hizo que Ariella Shameless contuviera la respiración, pero no pudo resistir el calor que le subía por el cuerpo al sentir la polla de Paulo Machy rozando su culo ya mojado. Él no perdió tiempo en separarle las nalgas con los dedos, dejando escapar un gemido ahogado cuando vio lo apretado que estaba su agujero. 'No pares', susurró ella, mordiéndose el labio mientras Paulo escupía sobre su entrada antes de empujar de una estocada, haciendo que ambos contuvieran el aliento. El crujido de las tablas del suelo bajo sus pies los obligó a quedarse quietos, escuchando si alguien más estaba en la casa. Paulo aprovechó el silencio para hundirse hasta las pelotas, sintiendo cómo el culo de Ariella se cerraba alrededor de su verga como un puño. Ella ahogó un grito, clavando las uñas en la cama mientras él la embestía con ritmo lento pero implacable, cada movimiento acompañado de un chasquido húmedo. El riesgo de ser descubiertos solo los excitaba más, y cuando Paulo aceleró el ritmo, Ariella comenzó a gemir sin control, tapándose la boca con una mano. El sudor le resbalaba por la espalda mientras Paulo le agarraba las caderas con fuerza, marcando el ritmo con embestidas profundas que la hacían retorcerse. 'Córrete dentro', jadeó ella, y Paulo no necesitó que se lo pidieran dos veces. Con un gruñido gutural, se enterró hasta el fondo y dejó que su leche caliente inundara el culo de Ariella, quien se estremeció al sentir el calor esparciéndose dentro. Cuando Paulo salió, el semen goteó lentamente, y él no pudo evitar sonreír al ver el agujero de Ariella aún temblando. La puerta del pasillo crujió de nuevo, y ambos se miraron con complicidad, sabiendo que la próxima vez tendrían que ser más cuidadosos.