Repartidor le rompe el culo a la esposa mientras su marido trabaja
Desde que lo vio por primera vez, Betsy no pudo sacarse al repartidor de la cabeza. Cada vez que llegaba, ella se ponía un vestido ajustado, se agachaba para recoger el paquete, rozándole el culo contra su polla dura. Hoy, cuando Thomasup entra, ella ya está mojada, con las bragas a un lado. Él la empuja contra la mesa, le levanta el vestido y le mete dos dedos en el coño antes de pasar al culo. Betsy gime fuerte, sintiendo cómo la polla gruesa de él se abre paso hasta las pelotas. Él la agarra del pelo, la obliga a mirarlo mientras la empotra contra la pared, cada embestida más profunda que la anterior. Betsy le clava las uñas en la espalda, pidiéndole que le corra en la cara. Thomasup se saca de golpe, le agarra la cabeza y le descarga toda la leche en los labios, mirándola con una sonrisa de triunfo. '¿Te gustó, puta?', le dice mientras ella se lame los restos de su corrida.