Katy Jayne recibe un castigo anal con sus hijastras Jade y Selena
El pasillo de la casa está en silencio, pero las paredes del dormitorio principal vibran con los gemidos ahogados de Katy Jayne, que se muerde el labio para no gritar mientras Jade y Selena la empotran contra el colchón. Las hijastras la tienen inmovilizada, una con los dedos hundidos en su coño empapado y la otra deslizando la punta de su polla lubricada contra el culo apretado de la madrastra, que no puede evitar arquearse cuando la penetran de una estocada. Jade, con sus tetas pequeñas rebotando, susurra al oído de Katy: 'Shhh, que no nos escuche tu marido', mientras Selena le clava los dedos en las caderas para empujar más hondo, haciendo que la madrastra gima más fuerte. El riesgo de que alguien entre las tiene a las tres al borde del colapso, pero no pueden parar: Katy siente cómo el miembro de Selena le roza el cuello del útero mientras Jade le chupa los pezones, y el sudor les resbala por la espalda. De repente, un ruido en el pasillo las paraliza: ¿será el marido de Katy o el vecino? Jade se baja de un salto y corre a cerrar la puerta con llave, pero Selena sigue embistiendo, ahora más rápido, hasta que Katy explota en un orgasmo que le nubla la vista. Cuando por fin se separan, jadeantes y con los cuerpos brillantes, Selena le susurra: 'Esto no ha terminado, madrastra... la próxima vez serás tú quien nos castigue a nosotras'