Sophia Gently se traga la polla entera en el jardín trasero
Gime ahogada mientras la empotran por detrás, el culo apretado temblando con cada embestida. Él la agarra del pelo, guiándola hacia su verga hasta que le toca la garganta, los ojos llorosos de tanto esfuerzo. A su lado, el vibrador sigue vibrando contra su coño mojado, los fluidos goteando sobre el pasto. Sophia escucha pasos en la casa y se queda quieta, conteniendo el gemido, pero él no para, la penetra más fuerte, el sonido de la carne chocando ahogado por sus labios sellados alrededor de su polla. El riesgo de que alguien los descubra la excita más, los muslos le tiemblan cuando él le da la vuelta, la pone de rodillas y le corre toda la leche en la cara. Alex Sanders mira desde la ventana, los ojos abiertos como platos al ver a su esposa arrodillada, el semen goteando por su barbilla.