¿Aguantará mi culito el tremendo pene de AllanDelon?
AllanDelon tenía esa mirada de depredador desde que llegué a su casa, y yo ya no podía más con las ganas de que me partiera el culo con esa verga enorme que se le marcaba en el pantalón. Me había pasado días imaginando cómo sería sentirla rompiéndome el ano, cómo me haría gritar mientras me empotraba contra el sofá, pero ahora que lo tenía frente a mí, con sus manos ya explorando mi cuerpo, el nerviosismo me comía. '¿Estás segura de que quieres esto?' me preguntó, pero su voz era pura provocación, como si supiera que ya estaba mojada solo de pensar en su polla entrando en mi culo virgen. 'Sí, métemela toda de una vez', le supliqué, arqueando la espalda para que sintiera lo apretado que estaba mi agujerito. Primero me hizo chupársela hasta que estuvo bien dura, y yo no podía evitar gemir cada vez que la sentía en mi garganta, imaginando cómo se sentiría en mi culo. Cuando por fin me dio vuelta y me puso a cuatro patas, sentí su saliva resbalando por mi ano antes de que su cabeza gruesa empezara a abrirse paso. '¡Ay, joder, qué grande es!', grité, pero él no se detuvo, empujando hasta que mi culo se adaptó a su tamaño. Cada embestida me hacía chocar contra el sofá, y mis tetitas rebotaban con cada movimiento, mientras él me azotaba el culo y me decía lo puta que era por disfrutar tanto del dolor. Cuando por fin se corrió dentro de mí, sentí su leche caliente llenándome el ano, y yo no pude evitar gemir de placer. '¿Ves? Tu culito sí aguantó', me dijo con una sonrisa de satisfacción, y yo solo pude responder: 'Pero la próxima vez quiero que me rompas más fuerte'.