Psicóloga latina usa muñeca y extraño para curar sus tetas
La doctora llevaba días con los pezones duros como piedras, el coño palpitando cada vez que recordaba cómo su ex la empotraba contra la pared del consultorio. No aguantaba más la sequía y menos con esas tetas que le pesaban como si fueran de piedra, así que se quitó el sujetador de encaje negro y se masturbó pensando en una muñeca inflable de silicona que le había llegado esa misma tarde. La cosa era que la muñeca tenía una polla tan gruesa que le recordaba a la del repartidor que siempre le sonreía cuando le dejaba paquetes en recepción. No lo pensó dos veces, se puso un tanga diminuto que apenas le tapaba el culo y salió disparada hacia el portal donde el chico fumaba en la entrada. Al verla aparecer con esa cara de puta necesitada y el escote rebotando con cada paso, el repartidor soltó el cigarro y se le puso la verga dura al instante. Ella, sin mediar palabra, le agarró de la polla por encima del pantalón y le susurró al oído que necesitaba que la follara como si fuera su muñeca, pero con más fuerza. El tipo, que no era precisamente un santo, la empujó contra la pared del ascensor y le arrancó el tanga de un tirón mientras ella gemía como una loca, con los pechos rebotando sin control. La polla del chico entraba y salía de su coño empapado con un sonido húmedo que se mezclaba con los gritos de la doctora, que no paraba de pedirle que le reventara el culo también. Cuando el ascensor llegó a su piso, él la empujó contra el suelo de madera, le levantó las piernas y se la clavó hasta el fondo mientras ella se corría gritando el nombre de la muñeca como si fuera un mantra. La corrida le salió tan fuerte que le manchó las tetas y el tipo, sin perder tiempo, le metió dos dedos en el culo mientras le lamía los pezones duros como rocas, dejándola temblando entre espasmos de placer. Al final, sudorosa y con el coño todavía goteando, la doctora miró al repartidor y le dijo que esa era la cura perfecta para sus tetas, pero que la próxima vez quería que le follara la boca antes de empezar.