Chell la milf culona que no puede resistir tu polla
Chell lleva años casada con Mari, pero desde que te mudaste al apartamento de al lado, no puede sacarte de la cabeza. Cada vez que te ve pasar, se muerde el labio y se ajusta el tanga, imaginando cómo sería sentir tu verga gruesa dentro de su coño bien apretado. Sabes que esto está mal, que Mari te mataría si se enterara, pero cuando Chell te agarra del cuello y te arrastra a su habitación, no puedes decir que no. Te empuja contra la cama y se sienta a horcajadas sobre ti, frotando su culo redondo contra tu polla ya dura. Sientes cómo su coño mojado chorreando por tus huevos, y cuando te la metes de una estocada, Chell grita y arquea la espalda, clavando las uñas en tus hombros. La agarras de las caderas y la empotras contra el colchón, sintiendo cómo su culo perfecto rebota con cada embestida. Ella te mira con los ojos vidriosos, mordiéndose el labio mientras te suplica que no pares. En más de 12 minutos de escena, la follas hasta que sus gemidos se vuelven más fuertes, hasta que te corre en su cara y te lame los dedos mientras te limpia. Pero esto no ha terminado, Chell ya está planeando la próxima vez que te atrapará en el pasillo.