Polla gorda rompiendo el culo de una diosa amateur
Él no puede creer lo que ve cuando ella se inclina frente a él, mostrando ese culo perfecto que ha estado provocando todo el día con fotos y miradas furtivas. Las bragas ajustadas apenas cubren la raja, y él ya siente cómo se le endurece al imaginarse hundiendo su verga en ese agujero apretado. Ella se gira, mordiéndose el labio, y le susurra: 'No cabe en mi coño, pero ¿quieres intentarlo en mi culo?'. Él no lo piensa dos veces y la empuja contra la cama, bajándole las bragas con brusquedad mientras ella gime de anticipación. La saliva chorreando entre sus dedos mientras lubrica ese ano virgen, y él no aguanta más: la penetra de una estocada, sintiendo cómo ese culo se abre para él. Ella grita, pero no de dolor, sino de placer, arqueando la espalda para recibirlo más profundo. Él la agarra de las caderas y la embiste sin piedad, escuchando cómo el choque de sus cuerpos resuena en la habitación. Ella se retuerce, gimiendo cada vez más fuerte, mientras él la llena hasta que las caderas chocan contra su culo. Él siente cómo se acerca el orgasmo, pero no quiere correrse todavía, así que cambia de ritmo, moviéndose más lento pero con más fuerza, haciendo que ella suplique por más. Ella no puede creer lo bien que se siente, cómo cada embestida la hace sentir más puta, más suya. Cuando él finalmente se corre, ella siente el calor inundándola y piensa que nunca había sido tan bien follada.