Misscherry se deja llenar de leche con la polla negra de Giant Cock
Imagínate el cuarto de hotel con las cortinas medio corridas, la luz de la tarde colándose por los resquicios y el sonido lejano de la piscina abajo. Misscherry está arrodillada en la cama, con las piernas temblorosas y el coño ya chorreando de lo mojada que está, mientras Giant Cock se acerca con esa polla negra que parece no tener fin. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo ella se agarra las tetas, gimiendo bajito para que nadie la oiga, mientras él le clava esa verga hasta las pelotas. El riesgo de que alguien del pasillo las escuche está ahí, pero a ella no le importa: solo quiere sentir cómo ese negro la parte en dos con cada embestida, cómo la polla le roza el cuello del útero y le arranca gemidos que tiene que ahogar en la almohada. Las gotas de sudor le caen por la espalda, el colchón chirría con cada movimiento, y ella mira hacia la puerta, imaginando que en cualquier momento alguien podría entrar. Pero Giant Cock no para, le agarra las caderas con fuerza y la empotra contra el cabecero, haciendo que el marco de la cama golpee la pared. Misscherry se muerde el labio para no gritar, sintiendo cómo la leche le llena el coño caliente, cómo le escurre por los muslos mientras él le susurra al oído: '¿Ves cómo te gusta que te llenen, puta?'