Milf latina chupando se traga la polla de su amante
"¿Crees que podrás aguantar sin gemir?", me susurró Clarkes Boutaine mientras me apretaba contra la pared del baño. La casa estaba llena de invitados, pero ahí estábamos, arriesgándonos a que alguien nos pillara. Su polla negra ya estaba dura como una roca, y yo, la puta madura que soy, no podía esperar más. Me arrodillé frente a él, desabrochándole el pantalón con manos temblorosas. "Mira cómo te la chupo, papi", le dije antes de engullir su verga hasta la garganta. Clarkes gruñó, agarrándome del pelo mientras me ahogaba con su polla. "Así me gusta, perra, trágatela toda", me ordenó. El sonido de sus caderas chocando contra mi cara se mezclaba con los murmullos de la fiesta al otro lado de la puerta. "¿Te gusta ver cómo me corro la garganta con tu verga?", le pregunté con voz ronca, sacándola un momento para lamerle los huevos. Él solo respondió empujándome la cabeza hacia abajo otra vez. "Cállate y chupa, zorra", me dijo, y yo obedecí, sintiendo cómo su polla se hinchaba más con cada movimiento. "Me voy a correr en tu boca, puta", advirtió, y yo solo gemí, sabiendo que en cualquier momento alguien podría entrar y vernos. Pero eso solo me excitó más, y cuando su semen caliente inundó mi garganta, casi me corro sin que me tocaran.