La sirena se venga con su polla en la piscina
El agua chapotea alrededor de sus cuerpos mientras Alix se recuesta en el borde de la piscina, sus piernas abiertas y su coño rosado brillando bajo el sol. Diegoo, con su cola de pez moviéndose bajo el agua, se acerca como un depredador, sus ojos fijos en la humedad entre sus muslos. Ella lo mira con una sonrisa burlona, sabiendo que esto es por el tipo que la dejó plantada anoche. Sus dedos se clavan en los hombros de él mientras su lengua recorre cada pliegue de su coño, lamiendo con furia hasta que los gemidos de Alix resuenan en el jardín. La saliva y los jugos se mezclan, y Diegoo no puede evitar morder suavemente el clítoris hinchado, castigándola por hacerle esperar tanto. Cuando ella lo empuja hacia atrás y se arrodilla, su boca se abre para chupar su verga con la misma rabia, sus labios apretados hasta que él gruñe y le agarra el pelo. En más de 14 minutos de escena, el agua salpica con cada embestida, sus cuerpos chocando hasta que él se corre en su garganta, y ella traga cada gota con una sonrisa victoriosa. Mientras se limpia los labios, Alix piensa que esto es solo el principio de su venganza.