Sexy Ebony se sorprende al sentir la polla enorme de Pato
Nunca había visto un tamaño así antes. Sexy Ebony se ajustó los lentes mientras miraba fijamente la verga de Pato, gruesa y palpitante, como una columna de carne lista para destrozarla. Ella, con sus tetas grandes rebotando a cada movimiento, se mordió el labio cuando él le abrió las nalgas de una palmada, dejando al descubierto su coño mojado y palpitante. 'Puto, eso no va a caber', susurró, pero su cuerpo la traicionó cuando él le hundió los dedos hasta hacerla gemir. La primera embestida fue como un rayo, la polla de Pato la partió en dos, llenando cada centímetro de su coño con un gruñido animal. Las sábanas se empaparon al instante, el chorro de squirt brotó sin control, caliente y viscoso, mientras ella gritaba, '¡Mierda, es demasiado!'. Pero Pato no tenía piedad, la penetraba sin parar, sus caderas chocando contra su culo redondo, haciendo que sus gritos resonaran en la habitación. Cada vez que la polla de él rozaba su punto G, ella perdía el control, sus músculos internos se apretaban alrededor de su verga, como si no quisiera dejarla salir. '¡Voy a explotar!', chilló, y justo en ese momento, otro chorro de líquido salió disparado, salpicando las paredes mientras Pato le agarraba el pelo y la hacía arquearse. Cuando él se corrió, llenándola hasta las pelotas, ella solo podía pensar en lo increíble que había sido descubrir que su cuerpo podía reaccionar así, como si siempre hubiera necesitado ese tamaño para sentirse completa.