Despedida de soltera: el negro me empotró como venganza
Lucas Ferraz tenía esa mirada de depredador desde que entró a la fiesta, y yo ya sabía que iba a ser mi noche. Las otras casadas se reían de mí por estar sola, pero cuando él me agarró del culo con sus manos enormes, sentí que mi coño se mojaba de rabia y deseo. Me empujó contra la pared y me subió la falda sin pedir permiso, sus dedos gruesos abriéndose paso entre mis labios hinchados mientras me susurraba al oído que todas habían probado su polla menos yo. Yo le mordí el hombro cuando me penetró de una estocada, sintiendo cómo su verga negra me estiraba hasta hacerme gemir. Cada embestida era más profunda, sus pelotas chocando contra mi clítoris hinchado mientras yo le arañaba la espalda. Me corrió dentro sin avisar, llenándome con su leche espesa mientras yo gritaba su nombre, sabiendo que al día siguiente todas sabrían que me había follado mejor que a ellas. En más de 10 minutos de escena, Lucas Ferraz me hizo olvidar por qué estaba enojada, pero ahora solo quiero repetirlo.