Mi novia me invitó a la ducha y terminamos follando como locas
Te voy a contar cómo empezó todo: yo pensaba que íbamos a la discoteca, pero Hot Pearl tenía otros planes. Me miró con esa sonrisa pícara y me dijo: '¿Por qué no nos quedamos y nos damos un baño juntas?' ¿Te imaginas? En menos de lo que canta un gallo, estábamos bajo el agua, el jabón resbalando por sus tetas grandes y duras, y yo no pude resistirme a chuparle los pezones mientras el agua caía sobre nosotros. Ella gemía fuerte, arqueando la espalda, y yo le metí los dedos hasta que su coño mojado empezó a temblar. 'No pares, perra', me susurraba al oído, y yo le respondía empotrándola contra la pared de azulejos. El vapor nos envolvía mientras ella me mordía el cuello, y yo le comía el coño como si no hubiera mañana, sintiendo cómo sus muslos apretaban mis hombros. 'Quiero que me hagas correrme', me retaba, y yo le demostré que podía hacerlo en más de 11 minutos de escena. ¿Te gustaría estar en su lugar? Imagínate su cara de placer cuando le metí la lengua hasta el fondo, justo antes de que su cuerpo entero se estremeciera con un orgasmo que la dejó temblando. Ahora, cada vez que me mira, sé que está pensando en cómo la hice suplicar por más.