Abby y GeneCandy se reta a lamer coños hasta el límite
Antes de empezar, sentí el aroma de su coño mojado mezclándose con el sudor de sus muslos, un olor que me volvió loca desde el primer segundo. GeneCandy me desafió a aguantar sin correrme mientras ella me devoraba, pero yo sabía que esa boca experta no me iba a dejar escapar. Sus dedos se clavaron en mis nalgas mientras su lengua trazaba círculos en mi clítoris, haciendo que mis gemidos resonaran en toda la habitación. Le devolví el favor hundiendo mi cara entre sus piernas, sintiendo cómo su jugo caliente empapaba mi barbilla y mis nalgas se tensaban cada vez que metía la lengua más adentro. No sé en qué momento perdió la paciencia, pero terminó suplicándome que no me detuviera, suplicando como una puta en celo mientras su cuerpo temblaba bajo mis labios. Yo solo pensaba en hacerla gritar más fuerte, en probar si podía resistir más de lo que ella creía, pero al final fuimos ambas las que terminamos temblando, sin aliento y con los coños latiendo de placer. Cuando terminamos, en más de 20 minutos de escena, solo quería que ese reto no acabara nunca, que su lengua y sus dedos me atormentaran así toda la noche.