Madrastra de culo enorme me regala su cuerpo en un trío salvaje
—‘Daniel, hoy eres el hombre más afortunado del mundo’— fue lo que susurró Jennylux mientras me miraba con esos ojos llenos de lujuria, sabiendo que en cualquier momento alguien podía entrar. El riesgo de que su marido o mi padre llegaran inesperadamente solo nos ponía más calientes. Imagínate el culo perfecto de esa zorra apretado contra mi verga mientras ella gemía sin control, sus nalgas temblando cada vez que la empotraba contra el sofá. En más de 13 minutos de escena, vas a ver cómo le reventé esa concha mojada hasta dejarla gritando, con el juguete metido en su chocho mientras yo la tomaba por atrás. Sus jadeos eran tan fuertes que tuve que taparle la boca con una mano para que nadie nos escuchara, pero ella mordía mis dedos en vez de callarse. El sonido de mi polla golpeando contra esa carne jugosa, el calor de su trasero redondo rebotando contra mis caderas, y el peligro de que nos descubrieran en cualquier momento hacían que la follada fuera aún más intensa. Cuando Jennylux se corrió, su coño se contrajo tanto que casi me hizo eyacular antes de tiempo, pero me aguanté para llenarle la concha entera de leche. Ahora que sabes de lo que es capaz esta zorra, prepara tu verga para lo que viene la próxima vez.