Penny pax caliente acepta trato sucio con alex legend
La pelirroja de tetas enormes y culo de infarto llegó a la oficina con unos lentes que le daban un aire de puta profesora, pero lo que realmente quería era que esa polla enorme que llevaba días imaginando le reventara el coño hasta dejarla sin aire. Alex Legend no perdió tiempo y la empujó contra la pared del despacho mientras le arrancaba la falda ajustada, dejando al descubierto unas bragas negras empapadas que se pegaban a sus labios hinchados. Ella gimió fuerte cuando él le metió dos dedos de una mano mientras con la otra le apretaba los pechos enormes, haciéndola arquear la espalda mientras le suplicaba que no parara. La muy putita se arrodilló en el suelo de madera y se tragó esa verga gruesa sin dudar, sintiendo cómo el glande le rozaba la garganta mientras las venas palpitaban bajo su lengua. Alex la agarró del pelo y empezó a empotrarle la cara contra su entrepierna, ahogándola con sus embestidas mientras ella gemía con cada arcada, con los ojos llorosos pero sin soltar ni un centímetro de esa carne dura. Cuando ya no pudo más, la levantó en peso y la tiró sobre la mesa de reuniones, donde le abrió las piernas de par en par para hundir la polla hasta el fondo en su coño chorreante, haciendo que los jugos le resbalaran por las nalgas redondas al ritmo de cada embestida brutal. Penny gritó como una loca, con los tacones clavados en la mesa y los pechos rebotando sin control mientras él le azotaba el culo con cada empujón, dejando marcas rojas que le ardían bajo sus manos. Él le ordenó que se diera la vuelta y se la empaló por detrás, agarrándole las caderas para clavársela hasta el fondo mientras le tiraba de los pelos, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de la verga al borde del orgasmo. Ella se corrió gritando su nombre, con los jugos saliéndole a borbotones mientras él le llenaba el culo de leche caliente, dejándola temblando y completamente rendida sobre el escritorio lleno de papeles y manchas de sus corridas.