Madalina Moon se traga dos vergas en doble mamada y se deja empalar
Ella llegó a mi casa con esos labios carnosos y esa mirada de puta que pide a gritos ser llena, pero lo que no sabía es que mi colega Brian Omally estaba escondido en el baño, listo para unirnos en esta travesura. En más de 10 minutos de escena, la puse de rodillas y le metí la polla hasta el fondo de la garganta mientras mi pana se acercaba por detrás, oliendo su coño mojado y frotando su verga contra sus nalgas. Cada vez que gemía, agarraba mis pelotas y apretaba, como si quisiera que me corriera en su boca, pero yo la hice esperar. Brian le untó lubricante en el culo mientras yo le follaba la cara, y cuando se la metió de una estocada, ella soltó un grito ahogado que casi nos delata. Escuchamos pasos en el pasillo y nos quedamos quietos, conteniendo la respiración, pero ella siguió moviendo las caderas, mordiendo mi polla para ahogar sus gemidos. Cuando Brian empezó a embestirla con fuerza, sus tetas rebotaban y la saliva le escurría por la barbilla, mezclándose con el líquido pre seminal que le chorreaba de la boca. Le agarré el pelo para tirarla hacia atrás mientras mi pana le mordía la nuca, y entonces ella empezó a chupar con más furia, como si supiera que en cualquier momento alguien podría entrar. Cuando al fin nos corrimos — yo en su cara y Brian en su culo — ella se limpió con los dedos y se los metió en la boca, mirando hacia la puerta con una sonrisa de puta satisfecha. Mi colega, que había estado callado todo el tiempo, solo atinó a decir: 'Joder, madalina, esto no se lo esperaba'