Ksu Colt se rompe el culo con cuatro dildos en una máquina de follar
—A ver si aguantas esto, cabrón— le dije mientras me ataba a la máquina de follar, con cuatro dildos enormes listos para destrozarme el coño y el culo. Sabía que no podría resistirse a ver cómo me empotraba contra esos juguetes, cómo mi cuerpo se retorcía de placer entre gemidos ahogados. El primer dildo entró de golpe, abriéndome el coño hasta que sentí el metal frío rozándome las paredes. No tardé en correrme, pero eso no era suficiente: quería más, quería que me llenaran el culo también. Me arqueé para que el segundo dildo me penetrara por atrás, y el sonido húmedo de mi ano estirándose me volvió loca. La máquina no paraba, embistiéndome sin piedad, y cada vez que los juguetes chocaban dentro de mí, mi cuerpo temblaba. El tercer dildo se clavó en mi coño mientras el cuarto me follaba el culo, y el placer era tan intenso que no podía ni gritar. Me corrí otra vez, pero la máquina no se detenía, y seguí gimiendo hasta que el cuarto dildo me llenó de leche caliente. Cuando por fin me soltaron, él estaba boquiabierto, con la polla más dura que nunca, sabiendo que no había podido conmigo.