Selena Sativa reta al doctor a hacerla correrse con juguetes
—¿Crees que puedes manejarme con esos juguetes, doctor?— Selena Sativa lo desafía con una sonrisa pícara mientras se recuesta en la camilla, sus tetas naturales rebotando al moverse. El doctor Tampa, con sus guantes de látex, agarra el vibrador y lo acerca a su coño ya mojado, pero ella lo esquiva con un movimiento rápido. —No tan fácil, cariño— susurra, arqueando la espalda para que sus nalgas perfectas queden en primer plano. Él no se rinde: le ordena que se abra más, y ella obedece, pero solo para cambiar de posición y montarlo a horcajadas, frotando su clítoris hinchado contra su polla cubierta por el látex. Los gemidos de Selena llenan la habitación mientras el doctor la penetra con el vibrador, pero ella lo empuja hacia atrás y agarra el magic wand, acercándolo a su pussy depilada. —¿Ves cómo me hago correr sola?— jadea, pero él la voltea y le separa las nalgas, introduciendo el juguete hasta que sus muslos tiemblan. La escena se vuelve más intensa cuando ella, ya al borde, lo mira con ojos desafiantes y le ordena que la folle con las manos, mientras el vibrador sigue trabajando en su coño. El doctor obedece, embistiéndola con fuerza mientras ella grita, sus tetas perfectas saltando con cada movimiento. En más de 23 minutos de escena, la competencia se vuelve un duelo de placer, hasta que Selena, con un último gemido, se corre tan fuerte que el doctor no puede evitar reírse. —La próxima vez te haré rogar— le advierte ella, limpiándose el sudor de la frente, mientras él solo sonríe, sabiendo que la revancha será aún más caliente.