Anya se masturba con un dildo realista mientras te mira a los ojos
"¿Te gusta ver cómo me toco, verdad?" susurra Anya mientras se quita las medias de encaje, dejando al descubierto sus piernas delgadas y su coño depilado. La rubia de tetas pequeñas pero firmes se recuesta en la cama, separando las piernas para que veas cada detalle de su pussy rosadita y sus labios internos que brillan de lo mojada que está. Agarras el dildo realista y lo acercas a su entrada, sintiendo cómo su cuerpo tiembla de anticipación. "Métemelo, quiero sentirlo dentro mientras pienso en él" gime, y de una estocada lo hundes hasta que sus caderas chocan contra tu mano. El vibrador zumbando contra su clítoris la hace arquearse, sus pezones duros como piedras mientras sus dedos se clavan en las sábanas. "Más fuerte, hazme olvidar que existe" suplica entre gemidos ahogados, y empiezas a embestirla sin piedad, escuchando cómo el juguete choca contra su carne empapada. Sus ojos se cierran cuando el orgasmo la recorre, su coño apretando el dildo mientras grita tu nombre entre espasmos. Cuando termina, su cuerpo relajado y sudoroso, solo entonces te das cuenta de que el verdadero objetivo de todo esto era hacerle pagar por lo que te hizo a ti. La mirada de satisfacción en su rostro se apaga al ver tu expresión: ahora sabe que el juego apenas comienza.