Anya se clava un consolador mientras se masturba como una perra
Anya te va a contar cómo se vengó de su ex follándose sola con un consolador y un vibrador de conejo, imaginando que era él quien la penetraba. Llevaba semanas acumulando rabia por haberla dejado, y ahora, con las medias puestas y el culo bien apretado, se lo iba a cobrar. Primero se mojó los dedos y los pasó por su coño, sintiendo cómo se abría para ella, antes de meterse el consolador hasta las pelotas. El vibrador le rozaba el clítoris mientras empujaba, gemía sin control, sintiendo cómo el juguete le llenaba el culo mientras se imaginaba que era él quien la embestía. Las piernas le temblaban, el sudor le caía por la espalda, y cada vez que el vibrador le daba en el punto G, se arqueaba como una gata en celo. No podía parar, no quería parar, hasta que el orgasmo la sacudió entera, corriéndose tan fuerte que le salpicó los muslos. Cuando terminó, se quedó mirando la cámara con una sonrisa de satisfacción y dijo: '¿Te gustaría haber estado aquí para verme así?', sabiendo que él nunca la volvería a tener.