Me masturbo pensando en su culo mientras ella me ignora
Estoy aquí, con mi polla dura como piedra, imaginando cómo su culo perfecto se mueve mientras ella se ríe de mi impotencia. Me la agarro con fuerza, sintiendo cada centímetro de su piel en mi mente, recordando cómo se mojaba cuando otro la follaba. Ella cree que no me doy cuenta, pero sé que lo hace para vengarse de mí, por eso ahora me la sacudo con más rabia, imaginando que es su coño el que aprieta mi verga. Cada gemido que me imagino que suelta me excita más, y cuando pienso en cómo otro la penetró hasta hacerla gritar, me corro con furia, manchando todo mientras ella ni siquiera me mira. Sabe que esto me mata, pero no le importa, solo quiere que sufra mientras disfruta de lo que le robaron. Ahora, mientras mi semen se seca en mi mano, solo pienso en cómo recuperaré lo que es mío.