La secretaria Juelz Ventura se deja llenar de leche en el escritorio
Juelz Ventura es el tipo de secretaria que cualquier jefe desearía tener en su oficina, con unas tetas perfectas y un culo que pide a gritos ser embestido. Desde que entró a trabajar, el jefe no podía dejar de mirarle las piernas cuando se inclinaba para recoger un documento, y ella lo notaba, disfrutando de cómo su polla se ponía dura cada vez que pasaba cerca. Un día, después de horas de miradas y roces "accidentales", él la empujó contra el escritorio y le arrancó las bragas con los dientes, metiendo los dedos en su coño bien mojado antes de empotrársela con fuerza. Juelz gemía como una puta mientras él le agarraba las tetas y le clavaba la polla hasta el fondo, sintiendo cómo su culo se apretaba alrededor de su verga. Con cada embestida, ella se mojaba más, y cuando él le dio la vuelta para chuparle las tetas, ella le agarró la polla con la mano y se la metió hasta la garganta, tragando su leche caliente cuando él se corrió en su boca. Pero no se detuvo ahí: la puso a cuatro patas y le llenó el coño de leche, corriéndose dentro de ella mientras ella gritaba de placer. Al final, Juelz Ventura quedó temblando, con el coño lleno y la cara manchada de semen, sabiendo que su jefe nunca olvidaría esa follada en el escritorio.