La rubia arrodillada pidiendo mi polla en trío salvaje con Frances Bentley
Yo ya la había visto mirándome cuando su novio no se daba cuenta, pero esa noche me retó a ver si aguantaba lo que ella podía dar, y no iba a ser solo con mi polla dura hasta el cuello del útero, sino con Rauls Bud también ayudando a rellenarla. La rubia se arrodilló enseguida, chupándome como si fuera la última polla en la Tierra, tragando todo hasta que el garganta profunda le hizo escupir baba al suelo, mientras Frances Bentley se reía de lo bien que le encantaba humillarse. La puse a cuatro patas y le metí los dedos en el culo mientras Rauls le abría los muslos para que ambos la embistamos al mismo tiempo, el choque de sus caderas contra las nuestras resonando en la habitación. La rubia gritaba que no aguantaba, pero su coño mojado y su cara de puta en celo decían otra cosa, así que le di más fuerte, haciendo que el líquido le saliera a chorros con cada estocada. Cuando no pudo más, la puse de espaldas y le metí la polla en la boca hasta que se ahogaba, mientras Rauls le llenaba el culo, y los tres terminamos corriéndonos como locos, ella tragándose cada gota. Frances Bentley solo pudo decir: '¿Y ahora quién es la puta aquí?'