Yasmina Khan se deja empotrar por su alumno en clases particulares
El olor a lápiz y papel se mezclaba con el sudor cuando Papi Rodríguez entró a la habitación, y yo ya tenía el culo apretado imaginando cómo me iba a romper esa polla gruesa. Te voy a contar cómo fue: le dije que repasáramos la lección, pero en realidad quería que me metiera entre las piernas mientras alguien podía entrar en cualquier momento. Cada gemido lo ahogaba contra mi boca, sintiendo cómo su verga entraba hasta las pelotas mientras mis tetas rebotaban con cada embestida. ¿Te gustaría estar en su lugar? Escuchaba los pasos de los vecinos en el pasillo, pero no podía parar de moverme, sintiendo cómo el culo se me ponía más mojado con cada empujón. Papi me agarraba las nalgas con fuerza, marcándome los dedos mientras yo me mordía los labios para no gritar. La tensión de que nos descubrieran solo me hacía apretar más, sintiendo cómo su polla me llenaba de una manera que me hacía temblar. Cuando por fin se corrió, dejó un charco blanco en mi vientre mientras yo me limpiaba el sudor de la frente. Ahora, si miras bien, aún puedes ver la mancha en la alfombra donde todo pasó.