La mamá sexy de mi amigo me reta a follarla en el baño
Estás en el baño con la mamá de tu amigo, esa madura de tetas enormes que siempre te mira con deseo, y esta vez no se contuvo: te desafió a ver si puedes aguantar todo lo que ella tiene guardado. La agarras por la cintura y la empotras contra la pared, sintiendo cómo sus tetas rebotan al ritmo de tus embestidas, sus gemidos ahogados en tu boca mientras te la comes a besos. Ella te reta a que la hagas correrse sin parar, pero cada vez que crees que la tienes dominada, te clava las uñas en la espalda y te exige más, más fuerte, más rápido. Te la chupa hasta que te duele la mandíbula, tragando tu polla entera de golpe, y cuando la montas a cuatro patas, te das cuenta de que su coño está tan mojado que hasta chorrean sus muslos. La doblas sobre el lavabo y le das por atrás, sintiendo cómo su culo se aprieta alrededor de tu verga, hasta que la haces gritar de placer y te corre en la cara, pero ella no se rinde: te exige que la llenes entera, que le des hasta el último chorro. Cuando terminas, exhausto y con las piernas temblando, ella se limpia la boca con una sonrisa triunfal, sabiendo que ganó la apuesta.