Alumna traviesa se traga una polla enorme en clase de 3D
Mientras repasaba en el aula vacía, noté que mi falda se había subido demasiado, dejando al descubierto mis medias de red mojadas. Justo cuando me bajé la tela, sentí unas manos fuertes agarrándome las tetas por detrás. Era el profesor, pero no el de siempre: este tenía una verga como un palo de baseball. Al sentirla rozar mi cuello, me quedé helada, pero él no me dio tiempo a reaccionar. De un tirón, me arrodilló y me metió su monstruo hasta el fondo, ahogándome con cada embestida. Mis lágrimas corrían mientras su saliva se mezclaba con la baba que me escurría de la boca. Descubrí que nunca había tenido algo tan grande dentro, y eso me voló la cabeza. El muy cerdo gruñía "así, puta, trágatelo todo" mientras me empalaba la garganta sin piedad. El calor de su leche me quemó las entrañas cuando al fin se corrió, y me dejó temblando con las piernas hechas agua. Nunca imaginé que la clase de matemáticas terminaría así, pero mi coño sigue palpitando de solo recordarlo.