La hermana italiana me pidió que la follara con fuerza
Ella llegaba con ese aire de italiana sensual que me tenía loco desde que la vi por primera vez, pero nunca pensé que terminaría metiéndome entre sus piernas en el asiento trasero de mi coche. La muy zorra me agarró la polla por encima del pantalón y me susurró al oído que me quería sentir dentro de su coño mojado, sin condón, que quería que la llenara hasta que gritara. No hizo falta que me lo pidiera dos veces, le arranqué el tanga de encaje negro que llevaba y le metí los dedos para sentir lo empapada que estaba antes de clavarle la verga hasta el fondo. La empotré contra el asiento con embestidas brutales mientras ella gemía como una puta descontrolada, pidiendo más y más, con las tetas rebotando sin control. Me chupó la polla hasta dejarla más dura que el mármol mientras me masturbaba con su boca caliente, pero no aguanté mucho porque el coño me apretaba como un puño y ya olía a sexo puro. La giré boca abajo y le levanté el culo para empalarla en estilo perrito, clavándole la verga hasta que sus muslos temblaron y empezó a babear sobre el cuero del coche. Cuando noté que el coño le temblaba como gelatina, le agarré las caderas y me corrí dentro de ella sin piedad, llenándola de leche espesa mientras ella se corría en chorros cortos y agudos, mojando todo el asiento con su leche de putita. La dejé exhausta, con el culo rojo de los golpes, la boca llena de babas y el coño chorreando leche, pero antes de que se recuperara le susurré que la próxima vez sería en su cama, porque esta vez solo fue el aperitivo. La italiana se quedó ahí, jadeando, con las piernas temblorosas y una sonrisa pícara, sabiendo que volvería a rogarme por más." "tags": "hermana italiana caliente, polla enorme en coño, sexo sin condón, culo empotrado a fondo, leche dentro chorro, mamada salvaje, gemidos de puta, tanga arrancado, eyaculación intensa, teta rebotando fuerte