Juega con mi culo grande como en el Fortnite
La gorda más rica del barrio lo tiene todo redondo y sudado después de horas de juego... Él no pudo resistirse cuando ella se agachó para recoger los dados tirados en el suelo, mostrando ese culazo enorme que le vuelve loco. Con un movimiento rápido le bajó el pantalón corto y le agarró las nalgas gordas con las dos manos, hundiendo los dedos en esa carne firme que se le escurría entre los dedos como mantequilla derretida. Ella soltó un gemido ahogado cuando él le escupió directamente en el coño empapado, sintiendo cómo el líquido caliente resbalaba entre sus muslos gordos mientras le susurraba al oído lo putita que estaba. Él se quitó la ropa en dos segundos y le clavó su polla gruesa contra las nalgas, frotando la cabeza contra el culo sudado hasta que ella se arqueó gritando de placer. La agarró por las caderas y la empotró contra la mesa del juego, haciendo que los dados rodaran por el suelo mientras sus nalgas rebotaban con cada embestida profunda que le llegaba hasta las entrañas. Ella no paraba de gritar, con la boca llena de babas, mientras él le metía los dedos en el coño para sentir cómo se contraía alrededor de su mano al mismo tiempo que le llenaba el culo de leche espesa. La polla le dolía de lo dura que estaba, pero no podía parar de embestirla, sintiendo cómo su culo enorme se abría para él como nunca antes. Ella se corrió gritando su nombre, con el coño chorreando y el culo enrojecido por los golpes, mientras él le llenaba las entrañas con chorros calientes que le hacían temblar las piernas. Cuando por fin se separaron, ella quedó tirada en el suelo con las piernas abiertas, el coño goteando y el culo marcado con las huellas de sus dedos, mientras él se limpiaba el sudor de la frente y le decía que nunca había follado a una puta tan rica como ella.