Irena te va a humillar con sus pies sudados y su coño mojado
Irena me miró con esa sonrisa de puta que sabe que te va a destrozar. Te voy a contar cómo me encanta ver cómo Max Dickie se arrastra bajo mis pies, lamiendo cada gota de sudor que resbala entre mis dedos mientras le meto las medias empapadas en la boca. ¿Te imaginas estar en su lugar, tragando mi jugo mientras te ahogas en el olor de mi coño peludo? Él no puede respirar, pero sigue chupando como un perro hambriento, sabiendo que si se detiene, le voy a pisar la cara hasta que le duela. Mis tacones se hunden en su espalda mientras le obligo a lamerme los pies, y cuando ya no aguanta más, le empujo el culo contra mi entrepierna y le froto mi coño mojado por toda la cara. Siente cómo mi humedad le cubre la nariz, cómo mis jugos le llenan la boca mientras gime como un cerdo. Y cuando ya no puede más, le meto los dedos en la boca y le hago tragar todo mi sabor, sabiendo que nunca va a olvidar esta humillación. Te lo juro, si vieras cómo se corre cuando le escupo en la cara, entenderías por qué amo esto tanto. Pero no te preocupes, pronto te tocará a ti.