Hanna Rios se agarra la polla dura y se la clava hasta el fondo
Hanna Rios llevaba días con la polla latiendo de ganas, imaginando cómo te la metes entre sus nalgas apretadas mientras ella gime como una perra en celo. La tensión se acumuló en cada mirada robada, en cada roce accidental que le erizaba la piel. Ahora, por fin, te la agarra con fuerza, sintiendo cómo la sangre le late en las venas mientras se la frota contra el culo, mojando todo de saliva y lujuria. Te la chupa con ansia, tragando hasta el fondo mientras sus tetas rebotan con cada embestida. La polla de Hanna brilla de tanto babear, y cuando por fin te la clava hasta las pelotas, ella grita, arqueando la espalda mientras el placer le recorre la columna. Sientes cómo el culo de Hanna se aprieta alrededor de tu verga, succionándote como si no quisiera soltarte nunca. El sudor le cae por la frente, mezclándose con el maquillaje corrido, y cuando por fin te corres, lo hace con un gemido largo y gutural, dejando un charco espeso en su piel. Al terminar, ves cómo el lápiz labial se le ha corrido por la barbilla, prueba de lo salvaje que fue todo.