Daisy Mynx sufre un examen médico muy íntimo con el doctor Tampa
Daisy Mynx se retuerce en esa camilla mientras el doctor Tampa le susurra al oído que esto no es profesional, pero sus manos ya están temblando al explorar ese coño depilado que gotea sin control. Imagínate que ves cómo el lápiz labial se le corre de los labios mientras gime ahogada, sabiendo que esto está mal, pero la polla gruesa ya está humedeciendo los guantes de látex al rozar sus muslos apretados. El vibrador zumbando contra su clítoris hace que arquee la espalda, los pies descalzos se retuercen mientras el doctor le separa las nalgas, murmurando 'qué culo tan apretado para ser tan puta'. En más de 27 minutos, vas a ver cómo la humillación se mezcla con el placer cuando le ordenan chupar sus dedos después de sondearle el culo, ese agujerito que ahora palpita alrededor de cada dedo que entra. El gemido que escapa cuando el juguete se clava hasta las pelotas es lo que la hace enloquecer, pero es el sonido del cinturón abriéndose lo que la hace cerrar los ojos, sabiendo que esta vez no habrá marcha atrás. Las lágrimas se mezclan con el sudor cuando el doctor la voltea de golpe, los shorts rotos a un lado, y le susurra 'esto no es parte del examen' justo antes de que la empotre contra la camilla, sintiendo cómo cada embestida profunda la parte en dos. Al final, cuando el doctor se corre sobre sus nalgas rojas, Daisy solo atina a sollozar, las piernas temblorosas y el coño aún palpitando, pero la expresión del doctor es la que lo dice todo: aunque sabe que esto está mal, ya está duro otra vez.