Chloe Amour gime de placer con una polla en su boca y culo
Te voy a contar cómo fue ese día que Jay Smooth me embistió como un toro salvaje en la cama de mi dormitorio, con la puerta sin seguro y el peligro de que nos descubran en más de 10 minutos de escena. Empecé chupándole la verga con mis labios grandes y carnosos, sintiendo cómo esa polla gruesa me llenaba la garganta mientras mis tetas rebotaban con cada embestida. Pero lo que no esperaba era que, al verme tan mojada y desesperada, él me volteó de golpe y me penetró por atrás sin avisar, hundiendo esos dedos en mi culo virgen antes de meterme la piroca entera de una estocada. Grité tan fuerte que las paredes temblaron, pero no le importó, siguió embistiendo como si fuera su puta personal, con el sonido de mi coño chorreando mezclándose con sus gemidos. Cuando pensé que no podía ir más lejos, me hizo agacharme y me cogió por el cuello, llenándome el culo de semen caliente mientras yo me corría en su cara, sorprendida de lo mucho que disfruté ese dolor placentero. No hubo piedad, solo puro placer salvaje hasta que...