Mariana Martix domina al negro musculoso en el jardín de su jefe
Acariciándome el coño con los dedos mientras miraba por la ventana, soñaba con que Brandon Cruz me empotrara contra el muro del jardín. Llevaba semanas robándole miradas a ese negro musculoso cada vez que mi marido salía, y la tensión ya no se aguantaba. Un día, cuando su jefe se fue de viaje, aproveché para invitarlo a tomar algo, pero en cuanto cerró la puerta, le arranqué la camisa y le bajé el pantalón para chuparle esa verga enorme que tanto había imaginado. ¿Te gustaría estar en su lugar? Porque te juro que cuando me monté sobre él, gimiendo como una perra en celo, sentí que me iba a partir en dos. El negro me agarró las tetas mientras me embestía, y cada vez que me llenaba hasta las pelotas, yo gritaba más fuerte. En más de 12 minutos de escena, me hizo correrme tres veces, y cuando por fin me dejó caer sobre el pasto, me susurró al oído: 'Ahora entiendo por qué tu marido no quiere que te vea nadie más'