Tres latinas de rodillas chupando mi polla en POV
No podía creer lo que tenía frente a mí: tres putas arrodilladas, listas para tragar mi verga como si no hubiera mañana. Campanita fue la primera en meterse mi polla hasta las pelotas, ahogándose con cada embestida mientras las otras dos le lamían los labios, mojando todo con su saliva. El riesgo de que alguien entrara a la habitación me ponía más duro, así que las obligué a turnarse, una tras otra, chupando y escupiendo sobre mi verga mientras yo las agarraba del pelo y las empotraba contra mi cadera. Sus gemidos ahogados resonaban en el cuarto, pero teníamos que mantener el volumen bajo, por si alguien pasaba por el pasillo. WilliansXlive me miró con esos ojos marrones llenos de lujuria mientras se tragaba mi polla entera, y yo le agarré la cabeza para que no se moviera, follándole la boca hasta que le salió saliva por la comisura. La tercera, ibet, se puso a mi lado y empezó a chuparme los huevos, mordisqueando suavemente mientras las otras dos seguían tragando mi verga. El calor de sus bocas, el sonido de sus gargantas ahogándose y el peligro de ser descubiertos me tenían al borde del orgasmo. En más de 13 minutos de escena, las tres putas se turnaron para darme la mejor mamada de mi vida, y cuando ya no pude aguantar más, les llené la boca de leche caliente, dejando que se la repartieran entre ellas. Justo cuando estaba por correrme, escuché un ruido en el pasillo y las tres se quedaron quietas, pero no pude parar, explotando en sus bocas mientras ellas seguían chupando, tragando hasta la última gota. No hubo tiempo para nada más, solo el sabor de mi leche en sus labios y el miedo de que alguien nos hubiera escuchado.