Carlita y su amiga se turnan mi verga en un duelo de mamadas
Carlita me miró con esos ojos marrones que me vuelven loco y me ordenó arrodillarme mientras su amiga, una colombiana de tetas pequeñas pero coño bien mojado, se acercaba a chuparme la polla sin piedad. Yo no podía creer que dos putas tan calientes quisieran turnarse mi verga en un duelo de mamadas, pero Carlita no perdonó y me hizo morder la almohada mientras me la metía hasta las pelotas. La otra, con su boca bien abierta, me la chupó como si fuera la última vez, escupiendo y babeando sobre mi tronco mientras Carlita me azotaba el culo para que no me corriera. En más de 15 minutos de escena, me tuvieron al borde del orgasmo, turnándose para tragarme entero de golpe y humillarme con sus gemidos de puta. Carlita me obligó a mirarla a los ojos mientras me ahogaba en su garganta, y cuando por fin me dejaron correrme, lo hice sobre sus caras, marcándolas como mías. La próxima vez, pienso atarlas y hacerlas gemir hasta que me supliquen perdón.