Raven Reverie se exhibe y folla en un balcón prohibido
—'¿Y si alguien nos ve?'— susurra Raven Reverie, pero la mirada de Alex Jett ya le dice que no le importa. El sol de la tarde pega fuerte sobre sus cuerpos sudados mientras ella se recuesta contra la baranda, las tetas firmes bajo la luz, el piercing del pezón brillando. Alex no pierde tiempo: le baja el short de un tirón, dejando al descubierto el coño ya mojado, y le mete dos dedos sin avisar. Raven gime, arqueando la espalda, pero mira hacia la calle con culpa, como si alguien pudiera descubrir su secreto. Alex no se detiene: se arrodilla y le clava la lengua en la raja, chupando con fuerza hasta que Raven le agarra el pelo y lo empuja contra su carne. En más de 10 minutos de escena, la pasión crece: Alex la levanta, la sienta sobre su polla dura y la empotra contra la pared, cada embestida haciendo crujir la madera del balcón. Raven se muerde el labio, sintiendo cómo el tatuaje en su cadera se estira con cada movimiento, pero no puede parar. La gente pasa abajo, ajenos, mientras ella se corre en silencio, apretando los muslos alrededor de la verga de Alex. Al final, con el corazón acelerado, solo piensa en una cosa: esto está mal, pero no quiere que termine.