Malena ibiza es pillada follando con negro y destruida
La cama deshecha y las luces tenues marcaban el escenario de algo que jamás debió ocurrir en esa casa. Te voy a contar cómo me sentí cuando la puerta se abrió y descubrieron mi secreto más oscuro con esa polla negra que ya me tenía empotrada hasta el fondo del coño. Esto está mal pero no podía parar de gemir mientras la polla gruesa me abría en dos y mi novio miraba todo sin poder apartar la vista. Empecé chupando esa verga enorme hasta que las lágrimas me corrían por las mejillas y la saliva me chorreaba por la barbilla en medio de arcadas profundas que me dejaban sin aliento. Luego me colocaron en cuatro y sentí cómo la polla negra me embestía sin descanso mientras otra me follaba la boca con fuerza hasta hacerme tragar hasta las pelotas una y otra vez. El calor de la culpa se mezclaba con el placer que me subía por la espalda cada vez que mi coño se contraía alrededor de esas dos pollas que me usaban como una esclava sumisa. En más de 13 minutos de escena mi cuerpo se sacudió con orgasmos seguidos que me dejaron temblando mientras el semen me cubría la cara y me resbalaba hasta la boca para que lo lamiera todo sin dejar nada. El olor a sexo llenaba el cuarto y yo seguía moviendo las caderas pidiendo más aunque sabía que esto rompería todo después. La próxima vez prometo que los dos me van a follar el culo hasta que no pueda sentarme sin recordar esta traición tan rica.