NanaBukkake me reta a aguantar su polla y me llena la boca de leche
El olor a sudor y lujuria me envolvió cuando NanaBukkake me desafió a ver si podía chupar su verga entera sin atragantarme. Sabía que era una puta provocadora, pero esa vez me juré que no me rendiría. Sus dedos me agarraron el pelo mientras empujaba mi cabeza hacia abajo, sintiendo cómo su polla dura rozaba mi garganta. '¿Ves? No puedes', se burló, pero yo le clavé las uñas en los muslos y tragué hasta que sus caderas temblaron. El sabor salado de su pre-cum me excitó tanto que mi coño goteaba sobre el sofá. 'Ahora fóllame como si fuera tu última puta', le ordené, y él me dio la vuelta de un tirón, hundiendo su verga en mi coño mojado de una estocada. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, sintiendo cómo su polla golpeaba justo donde más lo necesitaba. '¿Así te gusta, perra?', gruñó, y yo solo podía balbucear 'sí, sí' mientras sus bolas golpeaban mi culo. El ritmo se volvió frenético, sus manos apretando mis tetas mientras yo arqueaba la espalda para recibirlo más profundo. 'Córrete en mi boca', le supliqué, y él no lo dudó: salió de mi coño y me hizo abrir la boca. Sentí su leche caliente llenándome la garganta, tragando hasta la última gota mientras su verga aún temblaba entre mis labios.