Paolitasexy se folla al repartidor de pizza en la cocina
Te voy a contar cómo fue la vez que le abrí la puerta al repartidor de pizza con solo un tanga de red y las tetas al aire. ‘¿Me pagas con algo más que dinero?’, le susurré mientras le agarraba la polla por encima del pantalón. El pobre no pudo ni decir que no antes de que lo arrastrara a la cocina, donde lo puse de rodillas para que me chupara el coño bien mojado. Cada vez que pasaba alguien por el pasillo, le tapaba la boca con mi mano y le ordenaba que no hiciera ruido, pero él no podía evitar gemir cuando le clavaba su verga hasta las pelotas. Me encantaba ver cómo le temblaban las piernas mientras me empotraba contra el refrigerador, con mis nalgas rebotando contra su vientre. En más de 13 minutos de escena, lo hice correrse tres veces: una en mi boca, otra en mis tetas y la última dentro de mi culo, justo cuando escuché las llaves de mi marido en la puerta. El repartidor se fue corriendo, pero mi marido solo vio mi cara sonrojada y el semen que me goteaba por los muslos.