Candyluxxx se prueba un sostén deportivo mientras se masturba con un dildo
Desde hace días que no podía sacarme de la cabeza la imagen de Candyluxxx contoneando ese culito redondo en leggings ajustados, el modo en que los músculos de su espalda se marcaban cuando se agachaba a recoger algo. Cada vez que la veía en el gimnasio, me moría por arrancarle ese ajustado top deportivo y enterrar la cara entre sus tetas grandes, pero solo nos cruzábamos miradas fugaces, cargadas de esa electricidad que no se podía ignorar. Hasta que una tarde, cuando menos lo esperaba, me mandó un mensaje diciéndome que estaba probándose unos sostenes nuevos en su habitación. Sin pensarlo dos veces, corrí hasta su casa. En cuanto abrí la puerta, la vi de pie frente al espejo, con el dildo entre las piernas y esa mirada de viciosa que me hacía hervir la sangre. Sus pezones duros se marcaban a través de la tela fina del sostén nuevo, y sus muslos estaban brillantes de lo mojada que ya estaba. No aguante más y me abalancé sobre ella, arrancándole el sostén de un tirón para chuparle esas tetas como un animal. Ella gimió fuerte cuando le mordí los pezones, arrugando los dedos contra mi cabeza para acercarme más. Luego la empujé contra la cama, le subí las piernas y le hundí el dildo hasta que sus caderas chocaron contra mi mano, temblando de placer. Cada vez que lo sacaba, ella gimoteaba pidiendo más, y yo lo clavaba otra vez con fuerza, sintiendo como su coño se apretaba alrededor del juguete. En más de 11 minutos de escena, no paré hasta que sus muslos empezaron a temblar sin control y sus gritos se convirtieron en un gemido largo y profundo, el mismo que se repite en su cabeza ahora que no puede dejar de imaginarse mi polla reemplazando ese dildo.