Bbcgodaddy me empotró con su verga monstruosa en el baño de la universidad
“No aguanto más, necesito que me rompas el coño con esa polla”, le susurré al oído mientras le agarraba el paquete por encima del pantalón. Llevábamos días mirándonos en los pasillos, intercambiando sonrisas cargadas de tensión, hasta que una noche, después de clases, me llevó a un baño oscuro donde nadie nos vería. Su verga era enorme, gruesa como un brazo, y cuando la saqué de sus calzoncillos, sentí cómo mi coño se mojaba al instante. Me empujó contra la pared, me levantó una pierna y me penetró de una estocada, llenándome entera hasta hacerme gritar. Cada embestida era más profunda, más salvaje, y yo gemía sin control mientras sus manos me apretaban las tetas y su boca devoraba mis labios. El sonido de su piel chocando contra la mía resonaba en el baño, y cuando me corrió dentro, sentí cómo su leche caliente me quemaba por dentro. Prometo que la próxima vez no será tan rápido, porque esta verga merece que la disfrute hasta el amanecer.