Vivi Guedez se entrega al encanador negro de polla dura
El sonido de la llave inglesa golpeando el suelo me hizo saber que ya estaba lista para mí. Vivi Guedez, con ese culo redondo y prieto que no podía resistir, se arrodilló en el suelo del baño mientras yo me acercaba, mi polla ya dura como una roca. Le ordené que abriera la boca y ella obedeció al instante, sus labios carnosos envolviendo mi verga con una succión desesperada. Le agarré del pelo mientras la empotraba contra la pared, sintiendo cómo su coño caliente y mojado se ajustaba perfectamente a mi polla. 'Pide permiso si quieres correrte, puta', le dije, y ella gimió, 'Por favor, señor, déjame correrme en tu polla'. La azoté fuerte en el culo mientras la penetraba más profundo, hasta que sus muslos temblaron y su coño empezó a chorrear. 'No te atrevas a parar', me suplicó, pero yo ya estaba a punto de explotar dentro de su agujero apretado. Cuando me vine, le llené el coño con mi leche caliente mientras ella gritaba mi nombre, '¡Dick Hot, más fuerte!'.