La profesora casada que grabó con su amante y casi la pillan
Te voy a contar cómo fue cuando mi marido casi nos descubre follando. 'Córrete dentro, no aguanto más', le susurré a Macedo mientras sus dedos me apretaban las tetas. El riesgo de que mi esposo entrara en cualquier momento me tenía el coño más mojado que nunca, y cada gemido lo ahogaba contra mi boca. Él me empotraba contra la pared, su polla gruesa entrando y saliendo de mi culo mientras yo escuchaba pasos en el pasillo. '¿Viene alguien?', le pregunté entre jadeos, pero él solo me calló con un azote en el culo. En más de 10 minutos de escena, nos movimos de la cama al suelo, dejando marcas de sudor en las sábanas y un charco de su leche en mi espalda. Cada vez que oía un ruido, me tensaba, pero eso solo lo excitaba más. Al final, cuando por fin se corrió dentro de mí, dejé su semen escurriéndose por mis muslos mientras me vestía rápido, con el corazón a mil. Lo único que quedó como prueba fue un tirante de mi lingerie roto en el suelo.